Mi Madre

Abrazos de alegría acogedora,

sonrisa de menta fresca,

recitaba una letanía de nombres,

anunciando la hora de merendar,

ceremonia mágica de sus manos

realizando cada tarde un milagro,

                                    La multiplicación del pan con chocolate.

Toda una vida entregada

al cuidado de las semillas de su vientre,

sabiendo que echarían raíces lejos,

que un día dejarían el jardín vacio de risas.

Ahora, sus manos huerfanas de caricias,

piden la limosna de un abrazo,

                                               para saciar el hambre de cariño

De regreso a la edad de la inociencia,

parece una niña perdida

dentro del paisaje desolado de la piel,

mapa exacto que dibuja

las huellas del camino recorrido.

En cada arruga de su cara, una caricia

                                          iluminando los ojos sedientos de alegría.

          Mª Jesús Mandianes

Entre Piedra y Piedra

Delicadas puntillas bordadas,

dibujando hiedras trepadoras,

rosas aflorando de rocas vivas,

bosques de rígidas palmeras,

paraísos terrenales de piedras.

a

Muros de silencio pétreo

atesorando el eco grave

de étereos cantos místicos,

castas voces petrificadas

durmiendo el sueño eterno.

a

Emociones de piedra vieja,

abrigadas de musgo cálido,

relatando historias antiguas

de soñadores sacrificados

en paredones de ira ciega.

a

Y entre piedra y piedra

alguna ventana abierta

viendo como el tiempo,

reloj de arena movediza

disuelve la vida entre polvo.

                                                        Mª Jesús Mandianes

Vuit de Març

Amb totes dues mans
alçades a la lluna,
obrim una finestra
en aquest cel tancat.


Hereves de les dones
que cremaren ahir
farem una foguera
amb l’estrall i la por.
Hi acudiran les bruixes
de totes les edats.
Deixaran les escombres
per pastura del foc,
cossis i draps de cuina
el sabó i el blauet,
els pots i les cassoles
el fregall i els bolquers.


Deixarem les escombres
per pastura del foc,
els pots i les cassoles,
el blauet i el sabó
I la cendra que resti
no la canviarem
ni per l’or ni pel ferro
per ceptres ni punyals.
Sorgida de la flama
sols tindrem ja la vida
per arma i per escut
a totes dues mans.


El fum dibuixarà
l’inici de la història
com una heura de joia
entorn del nostre cos
i plourà i farà sol
i dansarem a l’aire
de les noves cançons
que la terra rebrà.
Vindicarem la nit
i la paraula DONA.
Llavors creixerà l’arbre
de l’alliberament.

                   Maria Mercè Marçal

Manos

Como idiomas nuevos

dibujando en el aire

palabras sin voz,

emociones mudas

nacidas del silencio,

aleteando entre los dedos

a

Como mariposas calladas.

a

Como miradas profundas

iluminando la oscuridad,

penetrantes pupilas

descifrando sobre la piel

huellas de cicatrices ocultas,

versos tatuados en el alma.

a

Como poetas ciegos

a

Como tejedoras de sueños,

remendando las alas rotas,

hilando ilusiones nuevas

perfumadas de alegría,

desplegadas hacia el cielo

echan a volar dichosas

a

Como pájaros libres.

                                                     Mª Jesús Mandianes

Desde El Escondite

Con un hilo de voz me canta,

mientras nos acurrucamos

en nuestro secreto escondite

de esta casa del terror:

a

¡Si apagas la luz de tus ojos

el monstruo se desvanece,

no escuches sus amenazas

congelan tu cálida risa !

a

¡Tu risa! amanecer alegre,

remedio contra la amargura,

sosiego del puño de hierro,

su rendición incondicional.

a

¡Chitón!boquita de trapo,

juguemos a salvar la vida,

¡silencio pececito juguetón!

 acechan pupilas de hielo.

a

Gritos de ira desmedida,

violentas notas desafinadas,

quebraron su voz de cristal.

Mi madre, jilguero herido.

a

Garganta rota de dolor,

alas de paloma cortadas,

Mi madre, abrazo protector,

me liberó de la casa del terror .

                                                         Mª Jesús Mandianes

 

 

Como Agua

Foto de Mª Jesús Mandianes en el rio Noguera Palleresa (Verano 1993)

El tiempo se deslizaba despacio,

como agua mansa siguiendo su cauce,

nosotros, peces flotando en la monotonía,

suspensos en el vacío gris de un acuario.

a

Letargo roto por un serpenteo de dolor

ascendiendo ondulante entre mis piernas.

Se tiñó de rojo el lecho de agua blanda,

fuente de sangre por donde huyó la vida.

a

Un torrente de muerte inundó el útero,

asfixiando los sueños del brote indefenso,

casi un niño, acariciando el deseo de nacer,

arrullado por la dulce canción del agua.

a

En lo alto la luna estéril iluminó el río,

espejo acerado de aguas turbias,

reflejo líquido para una mirada triste,

perdida en el naufragio de las ilusiones rotas.

a

                                                                                          Mª Jesús Mandianes

Foto de Mª Jesús Mandianes con Marcel en el Lago San Mauricio (Verano 1993)

Oda Aos Mariñeiros De Cangas

Polo escuro do mar que vos contruba

aínda hai peixes de luz nos seus abrigos,

mariñeiros de Cangas, meus amigos,

meus irmáns de salitre e sol e chuva.

 

Solte a ría un exército de naves,

mariñeiros de Cangas, traede as liñas,

que, anunciando o fumazo das sardiñas,

polos cons e cabezos cantan aves.

 

Polas ondas sen muros e sen diques,

polo lombo do Atlántico azulado

brinca e bufa o arroaz todo apurado

perseguindo os bonitos e os alcriques.

 

Máis alá de Sobrido ti me guíes,

mariñeiro de Cangas, ti me leves

para ver os escumallos e os percebes

e mirar dende a popa as Illas Cíes.

 

Máis alá do Cabalo e Cabo Home

da Negra e deses baixos de Biduído,

mariñeiro de Cangas, vas perdido

e o mar é un gran misterio que te come.

 

Como horribles fantasmas aparecen

dende o fondo, xurdindo, nos sorríos,

estrañas ardentías e navíos

e tristes afogados que amolecen.

 

Pero rompe, que podes, contra o medo,

dálle avante con forza, anque che doa,

contra noites e néboas pon a proa,

mariñeiro de Cangas, e ven cedo.

 

Ven loguiño a vender o peixe a Vigo

e trae unha canción do son dos mares

para beber e cantar xuntos nos bares,

mariñeiro de Cangas, meu amigo.

                                              Bernardino Graña, (Profecía do mar)

Cada estrofa del poema me hace regresar a Cangas, a la lluvia cayendo despacio, a las calles mojadas, al puerto salpicado de naves amarradas oliendo a mar alborotada. Vuelvo al balanceo de la barcaza hundida y elevada por las olas encrespadas, al viento helado azotandonos la cara, buscando entre la niebla el contorno de las Islas Cies, como la promesa de un paraíso perdido, de esa añorada Itaca a la que los náufragos quieren regresar. La Galicia marinera es hoy la remenbrada patria,  que los emigrantes dejaron atrás un día, con la esperanza de poder regresar surcando el Atlántico con el viento a favor.  

Podría describir “Mañeiros de Cangas” como un “poema imagen”, que me devuelve al paisaje humano que presencié hace unos meses. Dibuja la belleza del “mar de Cangas” y la dureza de la vida de los marinos que allí trabajan, con tal fuerza, que me impide despegar la mirada del retrato literario. Forma parte del poemario “Profecía do Mar”de Bernardino Graña, llamado el Poeta do Mar. Sus poemas sorprenden en cada verso por los términos marineros y giros idiomáticos de la lengua secular de Cangas, hablan de lugares tan bellos como o Cabo do Home o Las Islas Cíes… despertando ese sentimiento de nostalgia tan gallego, tan nuestro, y una promesa … el año que viene volveré.

Mª Jesús Mandianes


Bernardino Graña Villar (Cangas de Morrazo, 1932) es un escritor gallego que desde joven formó parte del Consejo de Redacción de la revista poética Alba. Participó también como articulista en La Noche y el Faro de Vigo, además de colaborar como ensayísta en otras publicaciones. En 1958 participó en la creación del grupo literario Brais Pinto en Madrid y fue impulsor y primer presidente de la Asociación de escritores en lengua gallega. En 2006  obtuvo o Premio Eixo Atlántico de narrativa gallega y portuguesa por su primera novela, Protoevanxeo do neto de Herodes. Pertenece a la “Xeración das Festas Minervais” junto con Méndez Ferrín, Uxío Novoneyra, Manuel María, Xo hana Torres, Avílés de Taramencos, Arcadio López Casanova, Garcís Bodaño… Sus obras más destacadas son: Poema do home que quixo vivir; Se o noso amor e os peixes; Himno verde, Sen sombra e sen amo.