Los “Tankas” de 和泉式部, Izumi Shikibu

 

Collage de Mª Jesús Mandianes sobre los "Tankas" de Izumi Shikibu

Despierta por el perfume                     

del ciruelo floreciente…

La oscuridad

de la noche de primavera

me colma de nostalgia

                                    

Por más salvajemente

Que broten las flores de cerezo este año,

Las veré

Con el aroma de los ciruelos

Llenándome el corazón.

El Tanka es un tipo de poesía oriental anterior al Haiku en Japón. Era una clase de poesía colectiva en la que un poeta comenzaba con un verso, dos o tres, y otro lo terminaba con los dos últimos. Es un poema escrito en dos estrofas seguidas sin interrupción, con silabización 5-7-5-7-7 ósea, un total de 31 Onjis (sílabas japonesas).

Era el estilo poético usado por Izumi, poetisa japonesa que vivió a mediados de la era Heian. Fue una de los 36 poetas inmortales de la Edad Media y  una de las 36  poetisas  cortesanas de la época. Solo se conocen detalles intrascendentes de su vida, ni siquiera su nombre real (Izumi deriva del hecho de que su esposo, Tachibana, era gobernador de la provincia de Izumi).

Era la hija de Ōe no Masamune (大江 雅致) y su esposa, la hija del gobernador de Ecchu, Taira no Yasuhira (平 保). Cuando tenía aproximadamente 20 años se casó con Tachibana no Michisada (橘 道,),  hombre unos 17 años mayor que ella. Poco después, dio a luz a una hija, Koshikibu no Naishi, que se convertiría en una gran poeta. En el 999, Michisada fue nombrado gobernador de Izumi, y Shikibu lo acompañó a las provincias. Pero insatisfecha regresó a la capital y comenzó una relación con el príncipe Tametaka (為 敬 in) alrededor de 1001. Lo que supuso su ruptura con Michisada, como resultado, sus padres la desheredaron.

Divorciada y deshonrada por su familia, Izumi, escribe cientos de poemas. A la muerte de su amante, su hermano, el Príncipe Atsumichi e Izumi, inician una correspondencia poética-amorosa memorable, parte de la cual constituye los famosos “Diarios de la poetisa”. El Príncipe muere en una epidemia en 1007 e Izumi escribe para él 240 poemas de duelo por su amor.  A los 36 años, se casó por segunda vez y partió con su marido a un puesto en las provincias, no regresando jamás a la corte imperial. Se supone que murió a los 60 años de edad.

La Corte del siglo XI en Kyoto, presidida por la Emperatriz  Akiko, constituyó el siglo de oro de la poesía japonesa femenina, ya que tanto Murasaki Shikibu (que no era pariente de Izumi), la inventora de la novela, con su “Cuento del Genji” y Sei Shonagon, la autora del “Libro de la Almohada”, formaban parte de ese grupo, así como Ise no Tayu, y Akazome Emon, todas ellas Damas de la Corte en Espera.  Todas estas mujeres escribían en japonés, en una época en la que el idioma poético ‘oficial’ o culto era el chino, la poesía japonesa es una derivación de la riquísima tradición poética china.

Solo añadir que la Ópera Nacional de París y el Gran Teatro de Ginebra encargaron conjuntamente una ópera basada en sus poemas.  Se titula ” Da Gelo a Gelo “ de Salvatore Sciarrino, cantada en italiano, la obra se basa en 65 poemas de Izumi Shikibu Nikki y muestra su pasión por el Príncipe Atsumichi.  Fue presentada a principios de 2008 en el Gran Teatro de Ginebra con la Orquesta de Cámara de Ginebra.

Cuando llega el invierno

Que congela las aguas,

Las cañas flotantes parecen enraizarce,

Como si la quietud

Fuese su propio deseo.


Desde una oscuridad

hacia otra oscuridad

pronto deberé ir.

¡Ilumina el largo camino que me espera,

luna del borde de la montaña!

                                                                                                          

                                                                                                             

                                                                                                                                                  

 

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Alkansa

Collage de Mª Jesús Mandianes sobre una poesía de Al-khansa

                                          El tiempo me ha roído, mordido y cortado.

El tiempo me ha dañado, me ha herido,

y ha destruido a mis hombres que han muerto juntos.

Derrotamos a quienes pensaban

que nunca serían derrotados.

Y aquel que piensa que no se verá perjudicado

piensa en lo imposible.

Evitamos acciones deshonrosas y honramos a nuestros huéspedes.

Y guardamos los elogios (de personas).

Llevamos las armas en la guerra

Y la seda, la lana y el algodón durante la paz“.

                                                                                              Al-khansa

El día internacional de la mujer, con su lucha decisiva por la igualdad, solo ha logrado un tímido eco en los países árabes, donde la reivindicación de sus derechos ha tenido poco éxito y se ha traducido en algunas concesiones de carácter simbólico, otorgadas desde “un paternalismo” anacrónico, que las convierte en unas menores de edad perpetuas, siempre bajo la tutela de algún hombre.

El ámbito de la literatura no ha sido una excepción. Las mujeres en el mundo árabe han sido rechazadas sistemáticamente y han estado olvidadas durante cientos de años, simplemente porque sus escritos y perspectivas eran diferentes a las masculinas, que marcaban unas barreras infranqueables para el género femenino.

Solo recientemente las mujeres árabes han sido reconocidas en el campo de la creación literaria. Ahora se les está dando la justa consideración “por su riqueza, habilidad y variedad en la composición literaria a lo largo de su historia”

En este contexto descubro a Al-Khansa. La poeta del siglo VII, ha sido reconocida por su extraordinaria elocuencia y su atrevida osadía. Su elegía “Lamento por sus hermanos” se considera una de las composiciones literarias más importantes de la lengua árabe. Su antología poética se conserva gracias a que los eruditos islámicos la utilizaban para estudiar el Corán.

Nace a finales del siglo VI y vive hasta la mitad del siglo VII. Su lugar de nacimiento es la región de Nechd, situada en la península Arábiga. Fue contemporánea de Mahoma, el profeta del Islam, lo conoce en el año 629, cuando su tribu se traslada a Medina y se une al incipiente islamismo, participando de manera activa en la expansión por el mundo de la fe musulmana. La vida en Arabia en el siglo VII se caracterizaba por las guerras constantes entre las distintas tribus de la península, tanto sus hermanos como su padre murieron en estas guerras.

Al-Khansa lloró la muerte de sus dos hermanos a los que dedicó las poesías que la hicieron famosa. Escribió sus versos en árabe, ayudada por su hija Amra. Los temas que aparecen en su literatura son elegías a la muerte de su padre y de sus hermanos, cumpliendo con el papel de las poetisas de la época: Escribir versos para los muertos en las batallas y recitarlos ante la tribu.

Su tragedia personal se multiplicó cuando cuatro de sus siete hijos murieron en la batalla de Qadasiya, una de las primeras contiendas de la historia del Islam. Cuando le dieron la noticia de su muerte, dijo: “Alabado sea Allah quien me honró con su martirio. Tengo la esperanza de que mi Señor me permita reunirme con ellos en la morada de su misericordia”

Sus poemas transmiten una profunda tristeza derivada de la pérdida de sus seres queridos en la guerra. Mahoma impactado por el sufrimiento que reflejaban la hizo llamar y le rogó que dejará de llorar, ella le contestó que nunca dejaría de lamentarse por la muerte de sus hermanos e hijos.

La poesía de Al-Khansa no es solo un lamento por la ausencia material de los seres queridos. Introduce el concepto tan arraigado en el islamismo de “la muerte digna de alabanza”, aquella que se produce en el campo de batalla defendiendo los ideales religiosos, patrióticos y el honor.

 

8 de marzo

Collage de Mª Jesús Mandianes   sobre un poema de Juana Ines de la CruzHombres necios que acusaís

a la mujer sin razón,

sin ver que sois la ocasión

de lo mismo que culpaís.

a

¿Cual mayor culpa ha tenido

en una pasión errada

la que cae derrogada

o el que ruega de caido?

a

¿O cual no más de culpar,

aunque cualquiera mal haga:

la que peca por la paga

o el que paga por pecar?

Hoy es el día en que salimos a la calle para reivindicar la igualdad, aunque no estaremos todas. Faltaran las más explotadas, esas que son las primeras en levantarse y las últimas en acostarse. Las que se multiplican todos los días del año para que sus hijas y sus nietas puedan realizarse y vivir.

Tampoco estarán las que se han convertido en objeto de consumo, las de usar y tirar, las que tienen que hacer caja cada noche si no quieren ser  castigadas por un chulo.

Perdidas en el tiempo quedan otras, las que en el pasado más machista no se resignaron a “no ser nadie”, atreviéndose a denunciar a pesar de la Inquisición y los castigos.

Hoy es el día para recordarlas a todas, incluyendo las que a lo largo del tiempo, se revelaron contra la miseria, la mediocridad y las claudicaciones diarias, allanando el camino de las nuevas generaciones.

Mª Jesús Mandianes

8 de marzo: Mujeres Trabajando por la Paz

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El siglo XX se recordará por grandes avances tecnológicos y científicos, que sin embargo no lograron evitar las terribles guerras que asolaron el mundo. También porque fue la época, en la cual, miles de mujeres anónimas trabajaron al lado de otras con relevancia internacional, para lograr la paz en positivo, sin resignarse a aceptar la “sola ausencia de violencia”.

Avanzaron hacia el siglo XXI unidas por la convicción de su poder para detener los conflictos armados abiertos en todos los continentes de nuestro planeta. Tendiendo puentes para iniciar el dialogo que lograra superar la confrontación. Silenciando la ira enloquecida de las armas para escuchar la voz reflexiva de la razón, que sabe ceder, acercando posturas en busca del ideal de una convivencia pacífica.

Es verdad que a lo largo de la historia, en tiempos de guerra las mujeres han sido contempladas como victimas propicias de la violencia, ejercida sobre ellas en forma de violación. Pero desde finales del siglo XIX, no sólo han denunciado los efectos de los conflictos, sino que han realizado numerosas propuestas constructivas para lograr una paz duradera como el único camino para conseguir el progreso de la sociedad.

Malala Yousafzai, Nobel de la Paz 2014

Malala, Nobel de la Paz   2014

Afiliadas en organizaciones pacifistas trabajan no solo buscando el fin de los conflictos armados sino tratando de encontrar salidas negociadas a la violencia y reivindicando otras muchas causas. Luchando por la abolición de las armas nucleares y la defensa del medio ambiente. Denunciando la violencia sexual como arma de guerra, las desigualdades económicas, la trata de seres humanos, la discriminación por razón de sexo, el derecho a la educación de las niñas y cualquier otra injusticia social.

Les Blogueres, este año nos hemos acercado a la historia y la lucha de las mujeres galardonadas con el Premio Nobel de la Paz. Desde la primera, Bertha von Suttner gritando ¡Abajo las Armas! y denunciando la sangría de la juventud austriaca en los continuos conflictos imperialistas de su país. Convenciendo a Nobel para que crease un premio dedicado a todos los que luchan en contra de la violencia. Siendo ella la primera mujer distinguida por su trabajo como “luchadora por la paz”. Hasta la última Malala Yousafzai tiroteada por defender el derecho de las niñas a la educación en Pakistán, recibiendo el galardón en el 2014.

La imagen de otras muchas se ha convertido en un icono no solo de la lucha contra la guerra, también defendiendo los derechos de la mujer, de las comunidades indígenas, o en la conservación del medio ambiente: Kathë Kollwitz, la escultora comprometida con el pacifismo, cuya obra se convirtió en una denuncia de las consecuencias de los conflictos armados. Rosa Luxemburg, que perdió la vida defendiendo sus ideales. Amira Hass, periodista israelí atacada y arrestada por denunciar las injusticias y los abusos que se han cometido sobre los y las palestinas, dentro y fuera de los campos de refugiados. Berta Cáceres, líder indígena asesinada en 2016, fue una feminista que combatió por los derechos de todas las mujeres hondureñas y una importante activista media ambiental… son solo algunos nombres de una lista de mujeres luchadoras que no deja de crecer.

Otras decidieron unirse como colectivos que aúnan esfuerzos para denunciar la ocupación Palestina, como las Mujeres de Negro. El Green Belt Movement, trabajando por un cambio democrático de Kenia a través de la protección del medio ambiente. Mujeres periodistas sin cadenas, luchando por la libertad de expresión y en contra de la discriminación a la que son sometidas por razón de género. Women of Liberia Mass Action for Peace unidas rezaron sin distinción de religión para que terminar con los conflictos que asolaban su nación.

En torno a todas ellas un sinfín de mujeres anónimas trabajan en todos los campos, desde el ámbito jurídico, pasando por la educación, sanidad, investigación, alimentación, agricultura, hogar. Dedicando sus mejores esfuerzos a la utopía de construir un mundo más justo.

Mª Jesús Mandianes

Käthe Kollwitz, la escultora del dolor

Art Esc XX Kollwitz Kathe La piedad Kerlin de Kollwitz BerlinSobre tus mejillas de bronce resbalan lagrimas de lluvia cayendo a través del tragaluz que muestra el cielo teñido de nubarrones oscuros de ese Berlín, a veces tan despiadado con sus hijos como un Dios salvaje, que en un arrebato de locura destructiva los sacrifica sin piedad, empujándolos a las trincheras en nombre de una bandera, de un imperio construido sobre el espanto de sus cuerpos pudriéndose en el inmenso campo de batalla que fue Europa.

Aunque el agua y la nieve caigan sobre tu cuerpo abatido, erosionando lentamente la escultura donde se concentra el duelo de tantas madres. Aunque el frio y el viento barran sin piedad el recinto de muerte donde permaneces con tu hijo acurrucado entre las rodillas, sigues allí abrazándolo, en un afán inútil de retenerlo a tu lado, mientras meditas inmóvil sobre la brutalidad de la guerra para que nadie olvide los tiempos sombríos que te tocaron vivir.

Mater amatísima abrazando al adolescente que parece buscar entre los pliegues de tu67514b8023939.560b5f347d3a8 mantón el calor que le devuelva el aliento de vida o la valentía necesaria para enfrentarse a la muerte. Tal vez en el ultimo instante creyó que aplastado contra ti, acurrucado en tu vientre podría regresar a ese lugar placido, ausente de todo peligro, donde un día esculpiste tu obra magistral, su pequeño cuerpo lleno de vida.

Tal vez cuando el cincel de escultora moldeaba el dorso de tu mano derecha cubriendo la boca, quisieras acallar el sentimiento de culpa al recordar el instante fatal en que consentiste que Peter se presentara voluntario a filas, para defender una patria que te lo devolvió convertido en un héroe muerto. Quizá la mano izquierda, tan bien perfilada, sobre los puños cerrados de tu hijo, intentara una última caricia. Acaso fue entonces cuando te planteaste si valía la pena sobrevivirle, o en ese preciso instante descubriste que en tu cáliz de amargura ya no cabía ni una sola gota más.

Fuiste testigo del horror denunciado por tus manos de artista, dibujando la miseria de los obreros, los cuerpos raquíticos de unos niños con expresión famélica. Cincelaste con la maestría que solo da la experiencia del dolor, la desolación de las mujeres a las que la patria arrebató a sus compañeros e hijos. Te convertiste en victima de la brutalidad disfrazada de uniforme de la Gestapo arrasando tu estudio, intentando destruir la obra que se convertiría en prueba de cargo contra los defensores de la pureza de la sangre, del pensamiento único.

Dominada por la emoción que me produce tu soledad en medio de la sala vacía camino hacia a ti para abrazarte en un intento vano de darte consuelo. Tu contacto me transmite el sufrimiento congelado en la mascara de bronce, que esas manos curtidas en tantas derrotas esculpieron meticulosamente. Dejando un mensaje grabado a golpe de punzón con el propósito de que las generaciones futuras recuerden cuanta sangre debe derramar el pueblo para que un dictador sacie sus delirios de grandeza.

Mª Jesús Mandianes

Características de la Pietà y ubicación:                                                                                         peter hijo

Käthe en 1937, coincidiendo con el el aniversario de la muerte de su hijo Peter (primera guerra mundial) anotó en su diario: “Estoy trabajando en una pequeña escultura que se está convirtiendo en algo así como una Piedad. La madre está sentada y tiene a su hijo muerto tendido entre las rodillas sobre el regazo ya no hay dolor. Sólo la reflexión “

La tituló “Madre con hijo muerto”, está realizada en bronce y sus dimensiones son:36.8 x 28 x 39.1 cm. Su estilo se encuadra dentro del realismo crítico, del cual es una genial representate. La escultura original se encuentra ubicada en el Museo Kathe Kollwitz, Fasanenstrasse 24 (Charlottenburg). Pero existe una replica ampliada cuatro veces, cuyo autor es el escultor alemán Harald Haacke, que fue realizada por encargo del 42canciller Helmut Kohl. Está situada en la Neue Wache, un edificio que data del año 1816 y cuya fachada se inspira en los templos romanos. Su elemento más conocido es un tragaluz circular, tras caer el Muro de Berlín se convirtió en un monumento a las víctimas de la guerra y del despotismo. En 1993 entre sus paredes lisas, sin adornos y bajo el tragaluz, se colocó una de las esculturas más emotivas de la ciudad, rebautizada como La Pietà de Kollwitz.

En la entrada una placa escrita en varios idiomas conmemora a todas la victimas de la IMG_2024guerra y la tiranía: Conmemoramos a los pueblos que sufrieron la guerra. Conmemoramos a sus ciudadanos que fueron perseguidos y perdieron la vida. Conmemoramos a los caídos de las guerras mundiales. Conmemoramos a los inocentes que perdieron la vida a causa de la guerra y de las consecuencias de la guerra en la patria, en el cautiverio y en el destierro. Conmemoramos a los millones de los judíos asesinados. Conmemoramos a los Sinti y Roma asesinados. Conmemoramos a todos aquellos que fueron asesinados por su origen, por su homosexualidad, por estar enfermos o ser débiles. Conmemoramos a todas las victimas a las que se le negó el derecho a la vida. Conmemoramos a todos los seres humanos que tuvieron que morir a causa de sus convicciones religiosas y políticas. Conmemoramos a todos los que fueron victimas de la tiranía y murieron siendo inocentes. Conmemoramos a las mujeres y hombres que sacrificaron su vida a la resistencia contra la tiranía. Rendimos homenaje a todos los que eligieron la muerte para no doblegar su conciencia. Conmemoramos a las mujeres y los hombres que fueron perseguidos y asesinados porque se opusieron al régimen totalitario de la dictadura después de 1945.

No olvidaré nunca la impresión que me produjo la escultura de bronce en medio de la sala vacía,susaberlin rodeada del silencio solo roto por las gotas de lluvia que caían sobre la Pietà, produciendo sobre su rostro el efecto de lagrimas de dolor… Allí me quedé parada, con un nudo en la garganta, acompañando en su desconsuelo a una madre que sobrevive a su hijo…

Análisis:

La importancia de la obra de Käthe Kollwitz se basa tanto en la selección de sus temas como en su capacidad para transmitirles el sentimiento dramático que los caracteriza, ya sea en sus representaciones de las miserables condiciones de vida de los obreros, o en la de los dramas sobre la guerra. Su capacidad expresiva proviene tanto de su atenta observación de la realidad social que la rodeó, como de su profundo estudio de los medios técnicos de impresión. Practicó el grabado en sus numerosas variantes, desde la punta seca a los aguafuertes, pasando por el entallado, aunque a partir de 1910, la litografía se convirtió en su forma preferida de expresión plástica.

La temática será la misma que conmoverá a Käthe hasta el final de sus días: los testimonios, no de las batallas heroicas, sino de los sacrificios humanos, del dolor elsacrificiosin límites de los efectos de los conflictos bélicos en la población. Aunque la guerra terminase, Käthe no quería que se olvidara el drama que había significado, y que no debía repetirse. Así lo vemos en El sacrificio (Das Opfer), donde una madre alza el cuerpo inocente de su hijo, que se inmolará en la guerra, o en La Viuda (Die Witwe I), en la que una mujer del pueblo, embarazada, protege su vientre con una manos fuertes, vigorosas, que serían conocidas a partir de entonces como Las manos de Kollwitz, una acentuación expresionista del deseo profundo de las madres de proteger a su descendencia.

Neue Wache:                                                                           neuewache

En Berlín, en la avenida Under den Linden (Bajo los tilos), entre los años 1816-1818 , se construyó un edificio siguiendo el diseño del arquitecto Karl Friedrich Schinkel, cuya estructura recuerda una fortaleza romana, su finalidad era albergar a la “guardia real”, la Neue Wache. En 1931 el arquitecto Heirich Tessenow lo reconvirtió en un monumento a los fallecidos en la Primera Guerra Mundial. Su elemento más conocido es un tragaluz circular. Más tarde, durante la ocupación nazi, estuvo al servicio del Reich y sufrió grandes daños durante la Segunda Guerra Mundial.

Tras la guerra fue restaurado y reabierto en 1960 como monumento a las víctimas delNeue_Wache_1 fascismo y el militarismo. Enterraron bajo esta estructura los restos de un soldado desconocido y los de una víctima anónima de un campo de exterminio nazi. Además, también se enterró tierra proveniente de campos de batalla europeos y de campos de concentración.

Tras caer el muro, la Nueva Guardia cambió de nuevo para convertirse en un monumento a las víctimas de la guerra y del despotismo. En 1993 entre sus paredes lisas, sin adornos y bajo el tragaluz, se colocó una de las esculturas más emotivas de todo Berlín: Madre con su hijo muerto, cuya autora es Kathe kollwitz.

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