La Virgen de los Sicarios

 

Autor: Fernando Vallejo

Estilo: Novela

Editorial: Alfaguara

Oración al Santo Juez: Si ojos tienen que no me vean, si manos tienen que no me agarren, si pies tienen que no me alcancen. No permitas que me sorprendan por la espalda, no permitas que mi muerte sea violenta, no permitas que mi sangre se derrame. Tú que todo lo conoces, sabes de mis pecados, pero también sabes de mi fe, no me desampares, Amén”.

Análisis:

Soliloquio a pecho descubierto, donde el autor describe en primera persona la violencia que lo contamina todo, incluso a él mismo. Descarga su rabia a través de una prosa brillante y furibunda, utilizando un estilo sarcástico, salpicado de cinismo. Lanza cargas de profundidad contra un estado (Colombia) inmerso en la corrupción de todos los estamentos sociales: El gobierno, la policía, la iglesia y el “pueblo” contra el que propone soluciones drásticas, propias de regímenes autoritarios.

Curiosamente se olvida de “la clase alta” de la cual es un digno representante… aunque tal vez pudiera tratarse de un recurso literario más, con la intención de actuar como revulsivo para hacer reflexionar al lector. Yo misma le he preguntado a lo largo de la lectura ¿Y tú que, has pensado a que juegas con tus niños?

Porque Vallejo es un provocador irreverente, que se mueve como pez en el agua entre el sarcasmo de Quevedo y el ateísmo de Voltaire. Desde su propia corrupción analiza la violencia de Medellín en los años 90, que tiene como protagonistas a jóvenes sicarios huérfanos del gran capo Pablo Escobar. Son carne de cañón que no saben hacer nada más que matar por encargo, si les falta su “trabajo” no dudan en convertirse en los juguetes sexuales de hombres maduros, cuya posición económica les pone por encima del bien y del mal.

En un estado fallido el narrador, intenta dinamitar instituciones como el matrimonio, la maternidad, la heterosexualidad, la iglesia, la familia:

  • La relación carnal con las mujeres es el pecado de la bestialidad… como por ejemplo un burro con una vaca.

  • De tanto en tanto una vieja preñada, una de esas perras putas paridoras que pululan por todas partes con sus impúdicas barrigas en la impunidad más monstruosa.

  • Vive prisionero, encerrado, casado, con mujer gorda y propia y cinco hijos comiendo, jodiendo y viendo televisión.

Pero la gran protagonista es la violencia, se hace presente en todas las circunstancias de la rutina diaria, creando sus propias leyes al margen de la ley. Una forma de vida basada en “la supervivencia” a cualquier precio. Con un lenguaje básico y salvaje formado de palabras tan mortíferas como las balas. Es el “Parlache” que utiliza expresiones como: “gonorrea”, “hijoeputa”, “pelao”, “pinta”, “quebrar”, “muñeco”. Argot que usa el narrador para interactuar con el lector, al que al principio de la novela informa, después lo interroga, y finalmente desprecia.

Solo añadir que la obra gira en torno a grandes paradojas: Se intenta combatir la violencia social y política con la violencia arbitraria ejercida por un adolescente, intentando complacer a su protector. Contradictorio es también el profundo sentimiento religioso de los sicarios que piden ayuda a su Virgen (María Auxiliadora) para delinquir. Profundamente incongruente es Fernando que desde una pretendida superioridad intelectual utiliza sexualmente a menores de edad, acabando por justificar sus crímenes. Paradójica su falta de piedad con los seres humanos y su profundo amor hacia los animales.

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Afirma Pereira

Autor: A. Tabucchi

Estilo: Novela

Traductor: X. Riu

Editorial:Edicions 62

 

La filosofía parece que se dedique solo a la verdad. Pero tal vez dice solo fantasías. Y la literatura parece que se dedique solo a la fantasía, pero tal vez diga la verdad.

Análisis:

Afirmar o declarar” en términos jurídicos es la exposición de acontecimientos realizada por el testigo, parte, o protagonista de los mismos ante un tribunal. En la novela es una anáfora un tanto cansina que utiliza Pereira para contar a una tercera persona, un narrador del que no queda clara su identidad, unos hechos sucedidos en Lisboa durante los meses de julio y agosto de 1938, de los cuales es el primer actor.

A través de sus declaraciones descubrimos la evolución psicológica de Pereira, un hombre de solidos principios, sustentados en una trasnochada moral de confesionario y una rutina inflexible, con las que mantiene su vida aferrada al pasado.

Pretextos para mantenerse al margen de la situación política y social, tanto en su entorno más cercano, donde se desarrolla la tragedia de la guerra civil española, como en el europeo donde se fragua la catástrofe de la segunda guerra mundial, que tiene como caldo de cultivo los regímenes totalitarios de Alemania, Italia, España y la propia Portugal, bajo el régimen Salazarista.

Hasta que, en el tórrido verano Lisboeta, las convicciones del protagonista empiezan a tambalearse al conocer al filósofo Monteiro Rosi. Solo él consigue que habrá los ojos a la realidad desatando la duda sobre sus principios inamovibles. A partir de ese momento el tono monótono de la historia se trastoca adquiriendo dinamismo e interés, vemos como el solitario y conformista Pereira decide tomar partido convirtiéndose en colaboracionista y protector de un joven al que apenas conoce.

Antonio Tabucchi se aferra a unas circunstancias históricas excepcionales, en las que no profundiza, para crear una novela fácil de leer, donde los acontecimientos se suceden cronológicamente y se cuentan con un lenguaje coloquial basado en la austeridad descriptiva, con la peculiaridad de que los diálogos no se sujetan al estilo narrativo establecido de guiones introductorios, sino que forman parte de la narrativa.

Esta lectora “afirma” que la obra es un alegato contra los ultra-nacionalismos, donde queda patente el empobrecimiento cultural y social de un pueblo sujeto a la censura.

La novela fue llevada al cine por el director italiano Roberto Faena y protagonizada por Marcello Mastroianni. La adaptación casi literal, unida al prestigio y saber hacer de Mastroianni, lograron que la ya conocida obra se catapultara hasta el Olimpo de las inmortales…pero a esta lectora no le parece la gran novela del siglo XX.

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El Periodista Deportivo

Estilo:Novela

Autor:Richard Ford

Traductores:Isabel Núñez, José Aguirre

Editorial:Anagrama

Todo lo que tengo ante mí es una muerte horrible, pálida y objetiva. Y en cuanto empiezas a pensar en ella se hace permanente e invade tu vida”

Análisis:

Casi cuatrocientas páginas para describir tres días de la vida del protagonista siguiendo el más puro estilo Proustiano, e incluso me atrevería decir de Joyce; salvando las distancias geográficas y temporales (Haddan, Nueva Jersey, EEUU, años 80, s, XX, deduzco que con la administración Reagan)

Frank (alter ego del autor) analiza minuciosamente su vida cotidiana, sus relaciones familiares y sociales, siempre en primera persona, con giros de expresión puramente yanquis e interactuando directamente con los lectores,  a los que se dirige con preguntas comprometidas. Incluso se pierde en frases dignas de un libro de “autoayuda”,  para desesperación de está lectora, a la espera de que en el capítulo siguiente se desencadene por fin el drama, la tragedia o el suicidio que se ve venir.

Nos introduce en sus reflexiones intimas, fracasos, traumas e inseguridades, que combate con   una buena dosis de antidepresivos, la ayuda de una pitonisa y la compañía de jóvenes despampanantes, siempre dispuestas a consolarle. Pobres recursos para intentar superar sus encontronazos con la muerte, tema presente a lo largo de la novela, que desarrolla utilizando “saltos en el tiempo”

Subrayo el desarrollo del ambiente burgués  de Haddan,  pequeña ciudad donde la vida transcurre placida, sin sobresaltos, donde Frank espera la sucesión de los días, dejándose llevar por la rutina y el aire de melancolía que lo envuelve todo  en tonos ámbar y anaranjados. Es una gran metáfora para describir la necesidad que tiene nuestro protagonista de sentirse seguro y protegido de “todo mal”, dejando en evidencia un carácter vulnerable y depresivo dominado por la sensación de “temporalidad y caducidad”

El autor consigue mostrar desde la intimidad del protagonista la vida norteamericana de los años 80, donde el consumismo compulsivo alcanza su máxima expresión ¡por catálogo!, actuando casi como un placebo para combatir  el duelo  no superado. Así mismo perfila las señas de identidad de una sociedad marcada por un peculiar sentido de la moralidad, una anacrónica religiosidad, con gran apego a las tradiciones,  y un peculiar sentido del patriotismo (Su liberal vecina Delia le dice que tendrían que levantar un muro a lo largo de la frontera mexicana) ¿Os suena?

Por último quiero destacar la descripción que realiza de personajes al límite, como consecuencia de experiencias  traumáticas:

Herb: Futbolista en silla de ruedas, a causa de un accidente, destila una amargura sin límites, muy lejos de la imagen de superación que vende la prensa y que un periodista deportivo no puede reproducir.

Walter: Puede justificar todas las barbaridades que ha hecho en su vida, menos una relación homosexual.

Mª Jesús Mandianes

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Una Habitación Propia (Virginia Woolf)

Autora: Virginia Wolf

Estilo: Ensayo

Editorial: Seix Barral

Idioma original: Ingles

Traductora: Laura Pujol

Cuanto puedo ofreceros es una opinión sobre un punto sin demasiada importacia: Una mujer debe de tener dinero y una habitación propia para poder escribir novelas”

Análisis:

En 1928 le ofrecieron a Virginia dar un conjunto de charlas que giraban sobre el tema “la mujer y la novela”. Al comienzo de su exposición manifiesta su deseo sincero de que tras el discurso le quede a cada una de las participantes “una pepita de verdad pura”. Esa verdad se expone de manera diáfana en este ensayo.

“Una habitación Propia” debe suponer para todas las mujeres mucho más que la necesidad de tener un espacio físico propio, también el reconocimiento  de un espacio intimo donde puedan dar cabida y reconocer sus propios deseos, sus aspiraciones y necesidades, desterrando el servilismo, casi genético que nos pone siempre al servicio de los demás. 

Casi un siglo después suscribo cada una de las reflexiones de Virginia, que van mucho más allá   de la “necesidad de tener dinero para dedicarse a escribir”. Aprovecha la coyuntura para  exponer desde una óptica feminista, tanto la explotación y la pobreza de la que son víctimas las mujeres, como la violencia ejercida  sobre las mismas en una sociedad dominada por el patriarcado. Puedo constatar que desgraciadamente las circunstancias expuestas siguen siendo una triste realidad.

Con un estilo coloquial y un lenguaje irónico deja patente su capacidad analítica, logrando una exposición amena a través de un “relato” donde la prosa realista y la metáfora se complementan,  consiguiendo captar el interés de las oyentes y las lectoras.

Desgrana con ironía las situaciones de inferioridad a las que se ven sometidas las mujeres de su tiempo: Desde la imposibilidad de acceder a una biblioteca si no llevaban un acompañante, hasta la necesidad del permiso paterno para trabajar:

Desliza la relación de la religión con el poder y el dinero, que durante la “edad de la fe” fluía de los bolsillos de nobles, reyes y reinas, y más tarde en la “edad de la razón” de los mercaderes y comerciantes, todos intentando comprar un trocito de eternidad. No se olvida mencionar los diezmos con los que el clero exprimía al pueblo, que debía de ser servil y aceptar todos los sufrimientos impuestos desde la pirámide del poder, para así llegar al paraíso.

Muestra su espíritu antibelicista, reconociendo que los hombres han sido manipulados para dejarse matar en nombre de una bandera, aunque paradójicamente admite que fueron los conflictos armados  los que abrieron las puertas de la libertad a las mujeres, durante la primera y la segunda guerra mundial.

Muestra ante sus jóvenes oyentes el lesbianismo como una forma de sexualidad tan valida como la heterosexualidad, reflexionando sobre la posibilidad de que en nuestro cerebro se mezclen por igual emociones y características, tanto masculinas como femeninas, aunque adormecidas por una educación alienante.

Resumen:

Capt.I: Inicia su análisis sobre el tema más importante para ella “la pobreza de las mujeres” desmitificando la maternidad, la presenta como un lastre que ha impedido progresar a las mujeres. Después de haber parido infinidad de hijos, de haberlos criado, de haber administrado el hogar, es improbable que la mayoría de las mujeres pudieran dedicarse a ganar dinero. Y de haberlo hecho las leyes creadas por los hombres les hubieran denegado la posibilidad de administrarlo, porque hasta finales del XIX su dinero era propiedad del marido.

Medita sobre el efecto de la pobreza en la mente y lo desagradable que era sentirse excluido por razón de sexo, una desigualdad que conduce a la falta de educación, a la inseguridad y a la pobreza a las mujeres, mientras a los hombres les abre el camino de la formación, la prosperidad y la seguridad.

Capt.II: Analiza porque un sexo era tan próspero y otro tan pobre. ¿Qué efecto tiene la pobreza en la creación de la novela?

Su gran pregunta es ¿Por qué son pobres las mujeres? Para indignación de Virginia había eruditos que escribían sobre “la inferioridad mental, moral y física de las mujeres”. Todos ellos hablaban desde la dominación, el poder, el dinero y la influencia. Era el dominio del patriarcado. Cuando los eruditos hablaban de la inferioridad de las mujeres, lo que hacían en el fondo era defender su superioridad, para el patriarcado era de enorme importancia estar convencido de que la mitad de la especie humana es inferior a ellos.

Establece una relación entre una situación económica estable y la estabilidad emocional. La independencia económica te abre la mente y te da libertad de pensamiento. Está convencida de que la sociedad evolucionará y que dentro de unos años las mujeres realizaran todas las actividades y esfuerzos que en su época le estaban prohibidos.

Capitulo III: Sobre la violencia contra la mujer: Era un derecho reconocido al hombre, y lo practicaba sin avergonzarse tanto en las clases altas como en las bajas. Si una mujer se negaba a casarse con el hombre escogido por el padres se exponía a que la encerraran y la pegaran sin que nadie se escandalizara. El matrimonio no era una cuestión de afecto sino de avaricia familiar.

En las novelas y obras de teatro se las presentaba como protagonistas fuertes, y con iniciativa pero en la vida real apenas sabían leer y escribir, eran una propiedad más del marido. De vez en cuando aparece alguna reina como Isabel I, o alguna gran dama, pero de la vida de las mujeres corrientes apenas sabemos nada.

¿Cómo iban a escribir grandes obras, si las casaban antes de los 16 años? Si no iban a la escuela y no sabían leer ni escribir (S. XVI). La castidad tenía entonces una importancia religiosa en la vida de una mujer, un residuo de ese sentido de la castidad es lo que dictó la anonimidad de las mujeres hasta muy tardío el siglo XIX, ocultando las escritoras su identidad bajo nombres masculinos: Geirge Eliot, George Sand, Currer Bell.

Escribir es una obra genial, es casi una proeza de una profunda dificultad. Porque hay que trabajar (de la literatura no se come) Los escritores sufren toda clase de desalientos: obligaciones familiares, problemas económicos… Para la mujer escritora estas dificultades se multiplican, tener unas habitación propia era impensable hasta el siglo XIX salvo que los padres fueran mu ricos y complacientes. La mujer estaba sometida a la voluntad del padres, del marido o del hermano.

En el siglo XIX no solo no se alentaba a las mujeres a ser artistas, al contrario se las desairaba, insultaba y sermoneaba. Aquí nos acercamos de nuevo al complejo masculino que ha tenido tanta influencia sobre el movimiento feminista: El deseo del hombre no tanto de que ella sea inferior, sino de él sentirse superior y le coloca a la cabeza de las artes, de la política, de los oficios y de la cultura en general. La historia de la oposición de los hombres a la emancipación de las mujeres es más interesante que el relato de la emancipación misma.

Encontrar en siglos precedentes mujeres en un estado mental adecuado para poder escribir poesía es casi imposible. Basta observar sus casas oscuras y estrechas, la cantidad de hijos que parían, el enorme trabajo domestico que debían realizar. Solo alguna gran dama podía aprovechar su estatus social para escribir algo firmando bajo seudónimo y arriesgándose a las más duras críticas.

¿Puede influir el sexo del novelista en su integridad, que es la columna vertebral del escritor? Pone como ejemplo la novela de Jane Eire de Emily Brontë, donde la historia acaba convirtiéndose en una queja personal, se ve claramente que la cólera empaña la integridad de Bronte como novelista. Recordó que la habían privado de la parte de experiencia que le correspondía, de que la habían oprimido, la habían hecho estancarse en una rectoría cuando ella hubiera querido andar libre por el mundo.

Virginia reflexiona sobre las novelas escritas por mujeres, sus autoras habían alterado sus valores en deferencia a la opinión ajena y se expresaban como escribirían las mujeres, no como lo harían los hombres, porque en el XIX una mujer tenía que ser muy rebelde y muy valiente para desoír las críticas masculinas a sus obras, Solo Austen y Bronte escriben tal como piensan y como sienten. No obstante bajo seudónimos.

La literatura se ha empobrecido al cerrar las puertas a la mujer. ¿Le importa a alguien la creación por parte de una mujer corriente de un estilo de prosa que expresara su manera de pensar cuando se siente excluida y diferente?

Conclusión: Hay que tener quinientas libras en el bolsillo y una habitación con un pestillo en la puerta para poder escribir (Un espacio propio, sin presiones), dinero para viajar, dinero para divertirse porque la libertad intelectual depende de cosas materiales, la poesía depende de la libertad intelectual .Cuando os pido que ganéis dinero y tengáis una habitación propia. Os pido que viváis en presencia de la realidad y que llevéis una vida estimulante. Os sea posible o no comunicarla.

Concluye con una reflexión critica: A finales del XIX y a principios del XX la ignorancia de las mujeres ya no se puede justificar en el hecho de que tienen obligaciones domésticas e hijos que criar. Recuerda que desde 1866 hay en Inglaterra dos colegios universitarios para mujeres, que en el año 1880 la ley autoriza a la mujer a ser propietaria de sus propios bienes y que en ella año 1919 se le concedió el voto. Además  les esta permitido ejercer la mayoría de profesiones. Por lo tanto la excusa de que han faltado oportunidades, preparación, estimulo, tiempo y dinero no sirve ya, es necesario trabajar y prepararse para salir de la oscuridad. termina aconsejando el control de la natalidad “con dos hijos es suficiente.

Sobre Virginia Woolf (Londres, 25 de enero de 1882Sussex, 28 de marzo de 1941):

En ese perfil de musa griega, tantas veces reproducido, ya la expresión de melancolía se impone sobre su belleza, ya en su mirada se adivinaban síntomas de un desequilibrio psicológico. Debido a su enfermedad mental y a su muerte, Virginia aparece como un personaje tragico, siempre triste, aunque la otra cara de su personalidad bipolar era la de una mujer valiente, divertida y feliz.

Fue una “niña victoriana” en una casa de familia numerosa, lo suficientemente tenaz para conseguir que su padre, el ensayista Leslie Stephen, abriera para ella las puertas de su biblioteca, y le diese libre acceso a la cultura griega, la historia universal y la literatura inglesa.

En la adolescencia perdió a su madre y ese duelo, en palabras de Woolf, “nos transformó en seres hipócritas, inmersos en los convencionalismos del dolor”. Al poco tiempo, su hermanastro Gerald Duckworth la sometió a “abusivos tanteos exploratorios por debajo del vestido”, experiencia que relataría al cabo de cuatro décadas en el texto autobiográfico “Apuntes del pasado”. Sigue leyendo

El Amante

Autora: Marguerite Duras

Estilo: Novela

Traductora: Ana Mª Moix

Editorial: Fabula Tusquets

A los dieciocho años envejecí, no sé si a todo el mundo le ocurre lo mismo, nunca lo he preguntado. Ese envejecimiento fue brutal. Vi como se apoderaba de mis rasgos uno a uno, como agrandaba los ojos, como hacia la mirada más triste, la boca más definitiva, cómo grababa la frente con grietas profundas.

Análisis:

Ciento cincuenta páginas intensas donde una anciana Margaritte Duras “confiesa” su precoz iniciación al sexo, que no al amor, en una relación desigual marcada por perjuicios raciales y sexuales, a través de la cual la  protagonista parece querer escapar de la dramática situación familiar.

Personalmente definiría la novela como transgresora, tanto en el fondo como en la forma, no solo porque desarrolla una narrativa caótica, que utiliza indistintamente la primera y a la tercera persona, además mezcla pasado y presente, recurso con el que acentúa su desorden emocional,  producido por la aberrante simbiosis entre una familia tóxica y un amante perturbador, ambos bordean la pedofilia y la prostitución de menores.

El Amante supone para Margaritte un paso adelante en el abandono del existencialismo para evolucionar hacia la “Nuveau Roman” adoptando una escritura errática, pasional, lo mismo que su personalidad. Prescinde de un hilo conductor, y de la trama en el sentido estricto. Prefiere no ceñirse a ningún estilo para contar el desgarro interior que le producen sus vivencias personales.

Todo ello no disminuye la belleza del lenguaje poético, la fuerza de los espacios en blanco, como silencios después de cada párrafo, de cada confesión, queriendo recuperar fuerzas para evocar su historia de iniciación en el placer y el dolor. Así logra imprimir a todo al conjunto la sensación de desolación que sobrevuela la novela.

Destacaría la descripción de los paisajes exóticos, que a veces adoptan la forma de un guión de cine: El crepúsculo caia siempre a la misma hora todo el año. Era muy corto, casi brutal. Durante la estación de las lluvias, durante semanas, el cielo no se veía, estaba cubierto por una niebla uniforme que ni siquiera la luz de la luna atravesaba.

La evocación de los olores que envuelven la ciudad: Los olores de caramelo llegan a nuestra habitación, el de los cacahuetes tostados, el de la sopa china, de carnes asadas, de hierbas, de jazmín, de ceniza de incienso de fuego de leña, el fuego que se transporta aquí en cestos, se vende en las calles, el aroma de la ciudad es el de los pueblos del campo, de la selva.(Saigón)

Solo añadir, a titulo personal, que a lo largo de la lectura del relato no podía dejar de pensar que “la memoria siempre es una gran mentirosa”, estamos ante un episodio biográfico ficcionado, la realidad fue mucho menos romántica. La literatura le permitió embellecer “su vergüenza” y darle un tono novelesco.

Resumen:

Una novela ambientada en la Indochina de los años veinte. Con una prosa que evoca detalladamente la vida en el Saigón de la Francia colonial. Donde la autora narra la relación de una adolescente de quince años con un rico comerciante chino de veinte seis, “El hombre  de Cholén”, deslumbrada por su dinero muestra una total indiferencia a los sentimientos de él. Sigue leyendo

Cándido o el Optimismo

Autor: Voltaire (1758)

Estilo: Cuento filosófico

Editorial: Sísifo

Traductor: Fernández Moratín

El escritor debe de poseer perfectamente su idioma, hablarle con pureza, con armonía constante, sin que la versificación o la rima alteren la claridad o la energía de los pensamientos ni destruyan la belleza de la imagen.

Análisis: Voltaire, a través de Candido nos conduce a un mundo disparatado, a veces cruel, otras cómico, donde la historia contada tiene una doble finalidad:

  1. Desarrollar y confrontar de forma crítica todos los temas filosóficos planteados en la Ilustración tales como  religión y el fanatismo, la libertad política y la tiranía, el conocimiento y el oscurantismo, la felicidad y el destino, la libertad y la esclavitud.

  2. Denunciar la degeneración y la intolerancia de todos los estamentos del antiguo régimen utilizando un lenguaje fluido, ameno y fácil de entender con la intención de minar las estructuras feudalistas aún vigentes en el siglo XVIII:

– La corrupción en la que estaba inmerso el régimen absolutista imperante en toda Europa, criticando de forma inteligente, sutil y valiente el sistema social de la época que le tocó vivir, que podría trasladarse punto por punto al mundo  actual, donde nada parece haber cambiado.

Reducción al absurdo de la filosofía basada en el “optimismo resignado” representada por Leibniz (pensamiento que defiende que nuestro mundo es el mejor de los posibles), y trasladada por Pangloss a su fiel discípulo Candido, el cual pretende aplicarla en todos los aspectos de la vida cotidiana, a pesar de que no le sirve para nada más que para darse de bruces con la realidad una y otra vez.

Voltaire, usa la ironía para desenmascarar la intolerancia y el fanatismo ejercidos por la iglesia, donde el Tribunal de la Inquisición imponía su criterio a sangre y fuego a los que se atrevían a discrepar. No acepta ni que la autoridad de la Iglesia sea incuestionable, ni que la Biblia sea la verdad revelada. Considera que el conocimiento de Dios se alcanza a través de la razón y la propia observación de la naturaleza. Con lo que se ganó la enemistad del clero desde el papa hasta el último fraile. Fue excomulgado repetidamente, él y los que osaban leerlo. En este enlace se puede ver la Censura ejercida sobre la obra del autor nada menos que en 1845: http://www.filosofia.org/hem/dep/cen/sura064.htm

Las novelas y cuentos de este autor están prohibidos por la santa sede; y como Cándido o el optimismo es una de aquellas, creemos que la alcanza la prohibición, fuera de que en el Índice de libros prohibidos por la sagrada congregación de Roma se incluye nominatim la versión italiana de este, y según la regla XIII de las que están al frente del Índice de la inquisición de España, los libros impresos al principio en una lengua o en alguna señalada impresión, y después prohibidos, se entienden prohibidos en cualquier otra lengua o impresión en que antes o después se traduzcan o den a luz, no declarándose otra cosa en el Índice o Expurgatorio.

Los castigos no evitaron que evidenciara la depravación de las ordenes religiosas, insinuada en la obra con frases fáciles de entender (Pág, 102, habla el hijo del barón: como yo era un joven bonito enseguida, el reverendo padre Croust, superior de aquella casa, me trató con particular amistad). Hoy, tres siglos después, se comienzan a destapar con toda su crudeza las miserias ocultas por el clero.

– Los abusos de la aristocracia, que se consideraban superiores al resto de los mortales. Su sangre azul no podía mezclarse con la de la plebe, poseían una serie de privilegios por nacimiento: No pagaban impuestos directos, tenían leyes y tribunales propios, poseían la mayor parte de las tierras (vivían de las rentas que provenían de ellas y que pagaban los campesinos) y dominaban los cargos de la administración. No olvidemos que además obligaban a alistarse a filas al pueblo sin que pudieran negarse bajo pena de ejecución, eran los “subditos” los que morían y sufrían todas las calamidades en guerras absurdas para mayor gloria de los nobles y sus haciendas.

Los atropellos que ejercían los europeos contra los nativos de América y África, reducidos a la condición de esclavos para que en Europa tomen “azucar ”. En el Dorado un nativo le cuenta a Candido “la avarienta rapacidad de las naciones de Europa, que manifiestan una furia tan insaciable por adquirir los guijarros y el lodo de esta tierra, que a trueque de llevársele no dudaría en acabar con todos nosotros”.

No pasa por alto la corrupción de la justicia en todos sus estamentos: Alguaciles, abogados, magistrados, aceptan sobornos y prevarican sin ningún pudor, arruinando a todos los que acuden a ellos en defensa de sus derechos.

Por último quiero poner en relieve la lucida critica de la prostitución: (Habla Paulina, pág 103: Esta es tal vez la mayor miseria de nuestra profesión: ayer me robo un oficial cuanto tenía y haciendo del enfado y celoso, me dio una paliza solemne y hoy tengo que fingir alegría y buen humor para satisfacer a un fraile)

Voltaire fue el mayor intelectual de su siglo (XVIII), su obra se ha considerado visionaria y adelantada a su tiempo. La intención del precursor de la Revolución Francesa, a la hora de poner en evidencia las desigualdades y de criticar el absolutismo monárquico imperante en Europa, era contribuir al desprestigio de las instituciones del antiguo régimen, introduciendo la semilla de la rebelión en el pueblo para que dejaran de aceptar resignadamente los privilegios de la aristocracia y las arbitrariedades que cometían contra sus súbditos, los cuales empezaban a rechazar esa condición para asumir la de ciudadanos iguales en derechos, obligaciones y libertades.

 

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La Ley de la Ferocidad

 

Autor: Pablo Ramos

Editorial: Malpaso

Estilo: Novela

Soy el hijo de la ferocidad, el descendiente de la venganza, el que te habla. Soy yo, Gabriel, el arcángel del abismo, de la soledad de la incomunicación. Yo ahora, yo antes de ahora, en el ahora en que lo escribo, en el ahora en que lo vivo.

Análisis:

Se podría definir como una apología de la venganza, una novela que no desarrolla una trama, sino la evolución psicológica de un narcisista con tendencias autodestructivas. Un relato perturbador, cuya lectura supone una sacudida de todas las conciencias que se refugian en su espacio de confort, buscando lecturas que refuercen siempre los principios establecidos. Gabriel, el protagonista de “La ley de la ferocidad”, los dinamita todos, el natural amor filial se trastoca en odio feroz, contaminando todos los aspectos de la vida de un protagonista, que presenta rasgos de personalidad similares al “Hombre del subsuelo” de Dostoievski, ambos presentan la misma conducta auto lesiva, idéntico vacío existencial. El resentimiento les provoca la necesidad de hacer daño a las personas que los rodean para descargar ese odio que los envenena. Ambos desencadenan en los lectores un sentimiento de aversión hacia  unos sujetos con tal carga de negatividad que su contacto resulta toxico.

El autor utiliza frases cortas, impactantes, diálogos breves sembrados de alfileres, donde cualquier muestra de ternura resulta casi siempre abortada por el rencor que acumula Gabriel. Crea escenas provocadoras, inquietantes, propias de filmes de terror psicológico, donde observo como las mujeres son utilizadas y maltratadas, por ser feas, por ser guapas, por ser jóvenes, por ser viejas, y casi todas putas. En definitiva victimas de  la prepotencia de un tipo de personaje muy real cuyo lema es : “El que paga manda”

La novela no es un todo ordenado y bien cohesionado, sino un conjunto de historias  que se entrelazan, saltan en el tiempo y se retuercen, envenenando cualquier recuerdo, incluidos los de la infancia. No obstante esta lectora las devora como si fueran aceitunas amargas, a pesar de la bilis  que destilan no puedo dejar de leer, mientras me voy  repitiendo en cada punto y aparte la misma reflexión de Sartre: El hombre es una pasión inútil

Los títulos en si son algo parecido a la diagnosis de un desequilibrio mental,  parecen la introducción al caos que domina la vida del protagonista: “La noticia” “Esrito en una Lexicon 80, cuatro años después de la muerte de mi padre” “Una foca en andador” “Abajo de las costillas” “No escrito nunca”… “El cuento de la bruja 1” “El sonido de la ferocidad”… Sin duda se trata de una novela transgresora tanto en el fondo como en la forma.

¿Se puede considerar una novela autobiográfica? Desde el principio el personaje avisa en la novela que “el hombre que lo vive no es el hombre que lo escribe, pero va a comenzar a transformarse en él cuando decida escribir”, simplemente “por el hecho de escribir”. Es difícil diferenciar entre Pablo Ramos y Gabriel Reyes, al que el autor define como un “yo literario”, del que se sirve para que “un hecho real se convierta en literatura”.

Mª Jesús Mandianes

Resumen:

Gabriel regresa al barrio de su infancia tras recibir la noticia de la muerte de su padre, allí se rencuentra con su familia, sus amigos, sus ex mujeres y un pasado tormentoso que parece resucitar.

Los dos días de velorio y suntuoso funeral, en espera de un tío siciliano, son también los de la recaída en su propia abyección, en los excesos, en el cinismo y en un dolor que todo lo invalida, a través de una purga imposible entre infinidad de recuerdos e historias paralelas entrelazadas, donde el protagonista solo parece disfrutar revolcándose en la mierda.

Sin duda, su deteriorada salud mental, le hace llegar a la conclusión de que el ser rico y poderoso, le concede el derecho de tirarse a la azafata del tanatorio a dos pasos del cadáver de su padre, a gastar una fortuna en cocaína y de paso comprar la compañía de una niña recién desvirgada, a insultar, y menospreciar a todos los que le rodean. Finalmente a confesar todas sus miserias a una prostituta, Roxana, y pedir su absolución  para ir a comulgar a la iglesia de su infancia.

Después de las continuas sobredosis de alcohol, cocaína, sexo y odio filial llega la catarsis a través de la sincera ternura que manifiesta en la relación con sus hijos. El amor todo lo limpia, todo lo perdona, hace que todo lo malo se olvide.

Sobre el autor:

Pablo Ramos (Avellaneda, Argentina, 1966) es conocido tanto por su obra novelística como por sus relatos. A lo largo de su carrera como escritor, Ramos ha recibido galardones tan importantes como el Primer Premio del Fondo Nacional de las Artes en 2003, y en 2004 el Primer Premio en el concurso Casa de las Américas, gracias a su antología de cuentos: Cuando lo peor haya pasado.

De entre su obra hay que destacar títulos como Cuando lo peor haya pasado, El origen de la tristeza, La ley de la ferocidad o El camino de la luna, entre otros.

En cuanto al alcance internacional de la obra de Ramos, además de las ediciones en países hispanohablantes, este ha ido incrementándose con el tiempo y en la actualidad Ramos ha sido traducido ya a idiomas como el francés, el portugués, el ruso o el alemán. En Alfaguara Juvenil publicó la novela El sueño de los murciélagos, que integró la Lista White Ravens, 2009, de la Jugendbibliothek.