Prego (A terra é un cruceiro)

Cita

Foto de Mª Jesús Mandianes en la capilla de Baltar (Ourense) año 1986

Inspira o cantar do trobeiro

Cos teus agarimos e apertas;

as chans largacías e abertas

abrangue cos brazos, Cruceiro.

a

Acende co nume divino,

o fogo da verba faiscante;

que brile nos eidos e cante

teu longo espreitar no camiño!

a

Na ialma do vate cravuña

e estampa, sinxelo, memorias;

das túas enxebres estorias

ser quero fidel testemuña.

a

Cuberto de séculos e hedra

ti sabes de risos e dores;

ti sabes de mágoas e amores,

edoso Cruceiro de pedra.

a

Sentado a carón do teu pé,

agardo, afeuzado, que fales,

rei croado dos nosos veigales,

non vou sen ouvirte, abofé!

a

Saberás mil sabencias, trobeiro,

cantarás mil cantigas, poeta;

túas verbas gasállanme, ouh vate,

pola fe que puxeches na teima.

a

Albiscache a verdá:

os cruceiros non somos moreas de pedras.

O canteiro non ergue bonecos.

O canteiro ALUMEA!

a

Dános ollos e ialma

cando CREA!

                                      Manuel Rodríguez (“A terra é un Cruceiro”, fragmento)

Sobre Manuel Rodríguez:

(Paralela, Lugo, 11 de diciembre de 1934 – Lugo, 13 de febrero de 1990) Manuel fue hijo de emigrantes, el mismo emigrante galego, con seis año llegó Cataluña acompañado de sus padres, como tantos niños gallegos. Poeta, obrero como el mismo se reivindicaba. Con el paso del tiempo desarrolló una importante carrera literaria. En la emigración no olvidó sus raíces, y su aportación a la cultura gallega fue importante sobre todo en los años de la Transición. Fue cronista oficial del Centro Gallego de Barcelona y corresponsal de varios diarios, en los que informó de la vida cultural y social de los gallegos

Fue premiado en numerosos concursos literarios. Destacan los primeros premios de poesía Meigas e Trasgos de Sarria en los años 1976 y 1980, el Premio Xosé M.ª Chao Ledo en el III Certamen Literario de Villalba en 1977, y el primer premio del Certamen Literario de Begonte en 1985.

En prosa, consiguió el primer premio Nós de Barcelona en 1980. En Sarria, merecieron el premio Meigas e Trasgos dos cuentos suyos en 1977 y en 1986. En 1985 y 1987 quedó finalista en la sección de Reportaje de los Premios Galicia de Periodismo.

El año de su fallecimiento (1990), fue nombrado a título póstumo «Hijo Predilecto del Ayuntamiento de Paradela» y «Lucense del año 1989».

Cruceiro y Capilla de la Virgen (Baltar, Ourense)

Oda Aos Mariñeiros De Cangas

Polo escuro do mar que vos contruba

aínda hai peixes de luz nos seus abrigos,

mariñeiros de Cangas, meus amigos,

meus irmáns de salitre e sol e chuva.

 

Solte a ría un exército de naves,

mariñeiros de Cangas, traede as liñas,

que, anunciando o fumazo das sardiñas,

polos cons e cabezos cantan aves.

 

Polas ondas sen muros e sen diques,

polo lombo do Atlántico azulado

brinca e bufa o arroaz todo apurado

perseguindo os bonitos e os alcriques.

 

Máis alá de Sobrido ti me guíes,

mariñeiro de Cangas, ti me leves

para ver os escumallos e os percebes

e mirar dende a popa as Illas Cíes.

 

Máis alá do Cabalo e Cabo Home

da Negra e deses baixos de Biduído,

mariñeiro de Cangas, vas perdido

e o mar é un gran misterio que te come.

 

Como horribles fantasmas aparecen

dende o fondo, xurdindo, nos sorríos,

estrañas ardentías e navíos

e tristes afogados que amolecen.

 

Pero rompe, que podes, contra o medo,

dálle avante con forza, anque che doa,

contra noites e néboas pon a proa,

mariñeiro de Cangas, e ven cedo.

 

Ven loguiño a vender o peixe a Vigo

e trae unha canción do son dos mares

para beber e cantar xuntos nos bares,

mariñeiro de Cangas, meu amigo.

                                              Bernardino Graña, (Profecía do mar)

Cada estrofa del poema me hace regresar a Cangas, a la lluvia cayendo despacio, a las calles mojadas, al puerto salpicado de naves amarradas oliendo a mar alborotada. Vuelvo al balanceo de la barcaza hundida y elevada por las olas encrespadas, al viento helado azotandonos la cara, buscando entre la niebla el contorno de las Islas Cies, como la promesa de un paraíso perdido, de esa añorada Itaca a la que los náufragos quieren regresar. La Galicia marinera es hoy la remenbrada patria,  que los emigrantes dejaron atrás un día, con la esperanza de poder regresar surcando el Atlántico con el viento a favor.  

Podría describir “Mañeiros de Cangas” como un “poema imagen”, que me devuelve al paisaje humano que presencié hace unos meses. Dibuja la belleza del “mar de Cangas” y la dureza de la vida de los marinos que allí trabajan, con tal fuerza, que me impide despegar la mirada del retrato literario. Forma parte del poemario “Profecía do Mar”de Bernardino Graña, llamado el Poeta do Mar. Sus poemas sorprenden en cada verso por los términos marineros y giros idiomáticos de la lengua secular de Cangas, hablan de lugares tan bellos como o Cabo do Home o Las Islas Cíes… despertando ese sentimiento de nostalgia tan gallego, tan nuestro, y una promesa … el año que viene volveré.

Mª Jesús Mandianes


Bernardino Graña Villar (Cangas de Morrazo, 1932) es un escritor gallego que desde joven formó parte del Consejo de Redacción de la revista poética Alba. Participó también como articulista en La Noche y el Faro de Vigo, además de colaborar como ensayísta en otras publicaciones. En 1958 participó en la creación del grupo literario Brais Pinto en Madrid y fue impulsor y primer presidente de la Asociación de escritores en lengua gallega. En 2006  obtuvo o Premio Eixo Atlántico de narrativa gallega y portuguesa por su primera novela, Protoevanxeo do neto de Herodes. Pertenece a la “Xeración das Festas Minervais” junto con Méndez Ferrín, Uxío Novoneyra, Manuel María, Xo hana Torres, Avílés de Taramencos, Arcadio López Casanova, Garcís Bodaño… Sus obras más destacadas son: Poema do home que quixo vivir; Se o noso amor e os peixes; Himno verde, Sen sombra e sen amo.

 

 

 

Chove en Santiago

Chove en Santiago                                                                        Llueve en Santiago
meu doce amor                                                                              mi dulce amor
camelia branca do ar                                                                    camelia blanca del aire
brila entebrecida ao sol.                                                              brilla entenebrecida al Sol

Chove en Santiago                                                                      Llueve en Santiago
na noite escura                                                                            en la noche oscura
herbas de prata e sono                                                               hierbas de plata y sueño
cobren a valeira lúa.                                                                   cubren la desierta Luna.

Olla a choiva pola rúa                                                                 Mira la lluvia por la calle
laio de pedra e cristal.                                                                llanto de piedra y cristal.
Olla no vento esvaido                                                                 mira en el viento desvaido
soma de cinza do teu mar.                                                         sombra de ceniza de tu mar.

Soma e cinza do teu mar                                                            Sombra y ceniza de tu mar
Santiago, lonxe do sol                                                                Santiago, lejos del Sol
agoa da mañan anterga                                                              agua de mañana antigua    trema no meu corazón.                                                               tiembla en mi corazón.

Federico García Lorca

 

25 de Julio, desde el ardiente verano mediterráneo “bebo” despacio las estrofas del poema de Lorca. Saboreo la delicada frescura de cada verso, sedienta de ver caer la lluvia sobre las piedras de Santiago. Por que hoy es un día para desandar todos los caminos por los que me ha conducido la vida, y volver a perderme entre la niebla, en  las calles antiguas, siguiendo el lamento de las gaitas. Llegar hasta el claustro del colegio Fonseca y sentada en un banco de piedra leer el poemario de este andaluz empapado de saudade, que hechizado por la fuerza formidable de Compostela se sintió poeta de la mar atormentada, de la alta hierba, de la lluvia pausada.

Federico García Lorca era un experto de la lírica gallega y de la sensibilidad de esa tierra a la que visitó en varias ocasiones. Su cultura y sus paisajes, formaron parte de su vida desde la primera visita en 1916. En 1917 escribió en un artículo: “Se comprende, viendo el paisaje de Galicia, el carácter triste de sus habitantes y su música, que dice de penas, de amores, de imposibles”

A finales de otoño de 1932 la revista Yunque publicó Madrigal á cibdá de Santiago (“Madrigal a la ciudad de Santiago”). Posteriormente compuso Romaxe de Nosa Señora da Barca (“Romería de Nuestra Señora De La Barca”), Cantiga do neno da tenda (“Cantiga del niño de la tienda”), Noiturnio do adoescente morto (“Nocturno del adolescente muerto”), Canzón de cuna pra Rosalía de Castro, morta (“Canción de cuna para Rosalía de Castro,muerta”) y Danza da lúa en Santiago (“Danza de la luna en Santiago”).

Mª Jesús Mandianes