Poema fúnebre

Hans Baldung (La muerte y la doncella)

Regresabas cada noche

gélido, fúnebre,

oliendo a cementerio,

a tumba removida, ´

a podredumbre.

a

Te arrojabas sobre la cama

como un peso muerto,

me aferrabas con tus brazos,

sucios de moho y cieno,

tatuados de llagas como rubís.

a

Era de hielo tu mirada muerta,

iris cegados por la guadaña,

la boca sedienta de vida,

tus labios, astillas de vidrio,

cubriéndome de besos acerados.

a

Delirando en la oscuridad

arañaba las sombras,

golpeaba el aire,

rasgaba el silencio,

con cuchillas de gritos.

a

Sombra entre las sombras

me soñé Kali destructora,

devoradora de pesadillas,

mis pupilas verdes de muerte

acechaban en la madrugada.

a

Te arranqué los ojos,

comí tu corazón

arrojé los huesos

a las mazmorras del olvido,

nunca regresaste,

nunca me arrepentí.

Mª Jesús Mandianes

En la ópera «Macbeth» de Giuseppe Verdi, Lady Macbeth también tiene una escena de sonambulismo y su correspondiente aria de enajenación, que la llevará a la muerte (no puede soportar el sentimiento de culpa por incitar a su marido para que mate a Duncan). Maria Guleghina la interpreta en una producción de la Metropolitan Opera House de 2008.

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