El Periodista Deportivo

Estilo:Novela

Autor:Richard Ford

Traductores:Isabel Núñez, José Aguirre

Editorial:Anagrama

Todo lo que tengo ante mí es una muerte horrible, pálida y objetiva. Y en cuanto empiezas a pensar en ella se hace permanente e invade tu vida”

Análisis:

Casi cuatrocientas páginas para describir tres días de la vida del protagonista siguiendo el más puro estilo Proustiano, e incluso me atrevería decir de Joyce; salvando las distancias geográficas y temporales (Haddan, Nueva Jersey, EEUU, años 80, s, XX, deduzco que con la administración Reagan)

Frank (alter ego del autor) analiza minuciosamente su vida cotidiana, sus relaciones familiares y sociales, siempre en primera persona, con giros de expresión puramente yanquis e interactuando directamente con los lectores,  a los que se dirige con preguntas comprometidas. Incluso se pierde en frases dignas de un libro de “autoayuda”,  para desesperación de está lectora, a la espera de que en el capítulo siguiente se desencadene por fin el drama, la tragedia o el suicidio que se ve venir.

Nos introduce en sus reflexiones intimas, fracasos, traumas e inseguridades, que combate con   una buena dosis de antidepresivos, la ayuda de una pitonisa y la compañía de jóvenes despampanantes, siempre dispuestas a consolarle. Pobres recursos para intentar superar sus encontronazos con la muerte, tema presente a lo largo de la novela, que desarrolla utilizando “saltos en el tiempo”

Subrayo el desarrollo del ambiente burgués  de Haddan,  pequeña ciudad donde la vida transcurre placida, sin sobresaltos, donde Frank espera la sucesión de los días, dejándose llevar por la rutina y el aire de melancolía que lo envuelve todo  en tonos ámbar y anaranjados. Es una gran metáfora para describir la necesidad que tiene nuestro protagonista de sentirse seguro y protegido de “todo mal”, dejando en evidencia un carácter vulnerable y depresivo dominado por la sensación de “temporalidad y caducidad”

El autor consigue mostrar desde la intimidad del protagonista la vida norteamericana de los años 80, donde el consumismo compulsivo alcanza su máxima expresión ¡por catálogo!, actuando casi como un placebo para combatir  el duelo  no superado. Así mismo perfila las señas de identidad de una sociedad marcada por un peculiar sentido de la moralidad, una anacrónica religiosidad, con gran apego a las tradiciones,  y un peculiar sentido del patriotismo (Su liberal vecina Delia le dice que tendrían que levantar un muro a lo largo de la frontera mexicana) ¿Os suena?

Por último quiero destacar la descripción que realiza de personajes al límite, como consecuencia de experiencias  traumáticas:

Herb: Futbolista en silla de ruedas, a causa de un accidente, destila una amargura sin límites, muy lejos de la imagen de superación que vende la prensa y que un periodista deportivo no puede reproducir.

Walter: Puede justificar todas las barbaridades que ha hecho en su vida, menos una relación homosexual.

Mª Jesús Mandianes

Resumen:

Frank Bascombe tiene treinta y ocho años y un magnífico porvenir como escritor a sus espaldas. Disfrutó de un breve instante de gloria, tras la publicación de un libro de cuentos. Ahora escribe sobre deportes y entrevista a atletas. Escribir sobre victorias y derrotas, sobre triunfadores del futuro o del ayer le ha permitido aprender una escueta lección: «En la vida no hay temas trascendentales. Las cosas suceden y luego se acaban, y eso es todo.» Lección que podría aplicarse a su fugaz fama como escritor, a su breve matrimonio o a la corta vida de su hijo mayor, Ralph, que murió a los nueve años. Un implacable testimonio de los desencantos inevitables, de la corrosión de las ambiciones, del aprendizaje de los placeres mínimos que permiten sobrevivir, todo sujeto al concepto de temporalidad y a una desorientación vital que le lleva a preguntarse constantemente hacia donde camina: ¿Quo vadis?

Sobre Richard Ford:

Periodista deportivo, escritor, guionista y editor estadounidense, Richard Ford nació en Jackson (Misisipi) el 16 de febrero del año 1944. Tras pasar una adolescencia bastante problemática, debido en gran parte a la muerte prematura de su padre, y trabajar como fogonero en el Ferrocarril Misuri Pacífico, el autor ingresó en la Universidad Estatal de Michigan para estudiar administración hostelera, pero finalmente se licenció en Literatura Inglesa.

En 1976 sale publicada su primera novela, Un trozo de mi corazón, a la cual le siguió La última oportunidad, trabajo con el que obtuvo muy buenas críticas, pero pobres resultados comerciales. A mediados de los ochenta, asentado en la ciudad de Nueva York y tras ser despedido de la publicación Inside Sports, Richard Ford publica la novela El periodista deportivo, obra con la que obtuvo fama mundial y ganó un Premio Faulkner.

Unos de sus personajes más famosos y protagonista de gran parte de sus trabajos es Frank Bascombre, que ha sido considerado un alter ego de Ford y que revive situaciones autobiográficas. En 1996, obtuvo el Premio Pullitzer de ficción y en 2016 le fue otorgado el premio Princesa de Asturias de las Letras, reconociendo una larga y prestigiosa trayectoria.

 

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