Hilos

 Collage de Mª Jesús MandianesTitulo: Hilos

Autora: Chantal Maillard

Estilo: Poesía

Editorial: Tusquets

Grandes palabras como Dios, verdad, mundo, realidad, no son más que pensamientos y esos son los Hilos, exteriorizados como Poemas-Husos, que  cada una de ellas es un hilo mental. En Hilos, hay un personaje que tropieza con los conceptos, los cuestiona, pero cada vez que lo hace se paraliza y termina siendo el personaje “Cual”: (Entrevista del País)                                                                                                           

Reflexión personal:                                                                                                                         Los versos de Chantal están compuestos de palabras en las que profundiza  intentando recuperar su sentido original, como cuando las pronunció por primera vez el ser humano, repitiéndolas despacio, tratando de entender su alcance. Las exprime hasta reducirlas a la idea abstracta, las desmenuza, busca todos los significados y encuentra otros nuevos, invitando a la reflexión filosófica, a com-padecer-la, expresión que repito mentalmente al final de la lectura de cada uno de sus poemas-huso,  interpretándola como “padecer con ella”

Porque en sus poemas no hay palabras que consuelen, ni que liberen de la angustia. Son cicatrices abiertas, son vértigo, inquietud, angustia, miedo, sentimientos que nacen del sufrimiento que siente ante el suicidio de su hijo. Sus versos son gritos de aflicción por una perdida irreparable, también por su enfermedad, por eso el huso principal es el dolor… probablemente sin la escritura no hubiera podido sobrevivir a tanta perdida.

Anális y resumen:                                                                                                                               El poemario se divide en dos partes: Hilos y Cual. Hilos a su vez se subdivide en varias partes. La primera se titula Poemas-Husos está constituida por 24 poemas, que se mueven sobre un único huso, como una metáfora sobre el estado de animo. Le siguen otras siete secciones: Calma, Irse, De pie, Irse, El cuarto, Visitas o sueños; La luz, el aire, el pájaro.

Son poemas donde la autora analiza sus sentimientos y emociones desde “afuera”, distanciandose del propio “Yo” para poder relativizar la mágnitud de su sufrimento, inventado palabras que le ayuden a cambiar su realidad, a transformarla, creando una nueva realidad que e ajuste a los vocablos que ha creado. Rompiendo así el esquema de la filososofía racionalista, cuyo pilar fundamental es la razón como fuente de conocimiento y la realidad que existe fuera del sujeto que la percibe. Al contrario Chantal pone en duda la existencia de esa realidad, considera que todo lo que llamamos “real” depende, exclusivamente de nuestra conciencia, de nuestras ideas.

Uno”, poema en el cual Chantal parece cuestionar su propia identidad, enrededada en una telaraña de “sospechas” “dudas” y “contradicciones”. Donde a veces cuesta entender el sentido que quiere darle a cada palabra. “Uno” como concepto filosófico que define la unidad primordial del ser, uno siguiendo el “hilo” metafórico de una idea que la mente segrega y va “hilando”.

Pero no hay silencio.

No mientras se dice.

No lo hay. Hay hilo,

otro hilo.

La palabra silencio dentro.

Dentro de uno-¿Uno?

En el “Pánico” (pág.21) la poeta describe el terror que siente en su interior invadiéndolo todo: Su yo, su habitación, su casa. Usa neologismos (giro nuevo en una lengua) compuestos de dos palabras y guión: casa-huesos. Corta los versos con continuos puntos seguidos reduciéndolos a hilos (pensamientos)

El cansancio. La sed. El pánico,

Dentro,

Fuera no se mueve.

Dentro, pánico.

Humedad que traspasa

la casa-huesos

Después del pánico llega el “Cansancio” (pág. 25). Porque el dolor y el miedo dejan exhaustos el cuerpo y la mente. Entonces observa la nube, sigue su trayectoria buscando una escapatoria a la amargura del ser humano “condenado a querer vivir”

El cansancio. De nuevo,el

cansancio. El esfuerzo por

sobrevivir. Reiterado

Observar las nubes.

Dentro.

Barrer.

Dentro

Si, sobrevivir sin llegar a “Irse” (pág. 93) a pesar de la enfermedad, del deterioro físico del cuerpo. mostrando en el espejo de sus versos la decadencia, la vejez como preludio de la muerte.

Labios adelgazados. Boca

envejecida. Arrugada.

Como una fruta que rodó

bajo el armario

Y a pesar de la desesperación busca un tema, “El tema II”, (pág 39) para contar el “mi” en primera persona sacando el alma por la boca, dibujándola con palabras, anclándose en la escritura como medio para cauterizar todas sus heridas.

Despierta y mira dentro

buscando algo

en lo que anclarse. Un tema,

busca un tema.

Para reconocerse.

Para contar el mí,

en primera persona.

Pero no todos sirven

Cuando el ser humano no encuentra nada a lo que anclarse llega “El Vértigo” (pág.129) acompañado de las Tres, me arriesgo e imagino a las tres “Hilanderas funestas” (Las Parcas) hilando el destino de cada Cual, empujándolo al abismo. En el último instante un hilo de lucidez, una mano sereva detiene su caída y Cual se resigna a “sobrevivir”.

Tres. Convócadas por el vértigo.

O de tres, una, las otras dos acompañando.

En medio estaba yo. O simplemente

estaba la mirada

o tan solo sus pies,

en el filo, y la ropa

rompiendo con el viento en sus tobillos.

Yo, una conciencia no,

un miedo

[………………..]

Pero una de ellas,

apoyando en mi pecho

una mano severa y compasiva,

me hizo retroceder.

En la segunda parte “Cual” es un personaje al borde del colapso, que distorsiona la realidad: asomado a su abismo: El filo de la acera. Invierte el orden coherente de las oraciones, creando un lenguaje desarticulado para definir un ser al limite, incapaz de seguir el hilo de un pensamiento lógico: Ser pájaro./ Cual considerando. Utiliza absurdos mecanismos de defensa que lo liberen de la mala suerte: Cual, con un ojo en la mano/ traspasando el umbral. Cual concluye como un héroe derrotado por la historia, por la vida, dejando al descubierto la idea de “perdida” en su sentido más amplio.

Cual.

Adelantado siempre a sus pasos.

A su grito, también a su gemido.

Dice el miedo es una flor

que crece sobre el humus.

También dice llamamos

memoria al abono que la nutre.

Temblor de metáforas llenando el aire. Tibio

Cual sobre sus pasos,

atribulado.

El poemario concluye con un caligrama que contiene las palabras clave de sus poemas: Describir, vivir, entender, sobrevivir, llorar, tentar, detener, conmover, decir, caer, llorar… infinitivos para expresar la acción y el estado de animo del “sujeto que sufre” y busca en la escritura la catarsis de su dolor.

Mª Jesús Mandianes

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